La intuición, una facultad muy especial
Nadie cuestiona que la intuición supone un complemento para nuestro conocimiento y nuestra inteligencia, un refuerzo al que no puede renunciar el directivo en sus funciones; pero el coach, entre otras valiosas ayudas, puede asistirlo para mejorar el autoconocimiento y distinguir la intuición genuina de otras señales concurrentes, como quizá deseos, prejuicios, conjeturas, temores, intereses, creencias o presunciones.
Nuestro perfil competencial se ve ciertamente enriquecido por la intuición: ésta nutre nuestra empatía, creatividad, perspicacia, prudencia, sagacidad, objetividad, perspectiva…
Nos amparamos en la razón y lo seguiremos haciendo, pero lo cierto es que la intuición nos acompaña cada día en el trabajo; nos ayuda a advertir riesgos, a identificar oportunidades, a confiar o desconfiar, a percibir realidades ocultas, a comunicarnos, a reaccionar en ocasiones especiales, a fluir en la tarea, a encontrar soluciones innovadoras, etc. Leer más…


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