Dime, que no te escucho

Por aecop, 15 Octubre 2008

Por Helena López-Casares Pertusa

Leyendo los artículos más actuales de gestión empresarial que se publican en los periódicos y las revistas que van dirigidas a directivos, observo que hay un denominador común en todos ellos.

En la mayoría se apelan a normas que, quizá, hace lustros, nuestros antepasados verían más propias de las buenas maneras y la educación. Y es que, a pesar de nuestros estudios, de nuestra preparación y nuestra cada vez más amplia capacidad de análisis y de vislumbrar los cambios, parece como si hubiéramos dado pasos hacia atrás en lo que a relación con personas se refiere.

Exigencias, malos modos, pésimo uso del lenguaje, desprecio y menosprecio son constantes en algunas empresas, las cuales se convierten en una especie de selva en la que se han perdido las buenas maneras y la educación y de las cuales la gente huye despavorida llevándose consigo una mala experiencia, que no le hace ningún favor a la imagen de una compañía. Leer más…

¿Servirá la crisis para limpiar las empresas de ejecutivos soberanos?

Por aecop, 12 Octubre 2008

José Luis Rodríguez, Socio de Human Coaching y autor del libro Desde la otra orilla: El director de autores

Hace unos días oímos al Ministro de Economía Pedro Solbes, afirmar que “si entrar en recesión sirve para limpiar la economía, probablemente la situación no tendrá más importancia”. Lo que queremos abordar aquí es la posibilidad que ofrecen los tiempos de recesión para limpiar nuestras empresas de ejecutivos soberanos. En los últimos tiempos, ha predominado en las compañías multinacionales un estilo de dirección basado en el control o, como también se conoce, en el estilo del ejecutivo ‘soberano’.

El soberano es aquel que considera a sus empleados como objetos a controlar, pues cree que poco bueno puede esperarse de ellos a no ser por temor al castigo. Sin embargo, y frente a lo que podría parecer, la receta que ellos aplican a sus subordinados no sirve para esos ejecutivos. El soberano controla a otros pero no puede ser controlado por nadie, pues su valía le sitúa por encima del resto de los mortales. Es además experto en ingeniería financiera, vamos que es un tiburón para las finanzas. Entiende el crecimiento sobre todo mediante la compra de otras empresas, y cuanto mayor poder detenta, mayores son los riesgos que asume para conseguir pingües beneficios. Leer más…



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