¿Es sostenible el estilo de liderazgo de Mourinho?
Por Antolin Velasco, Vicepresidente de AECOP
Vuelvo tras las vacaciones estivales a uno de mi temas favoritos, hablar de fútbol y de liderazgo, pues creo que como ya he dicho en otras ocasiones el deporte y en especial el fútbol es un magnífico espejo para reflexionar sobre cómo se dirigen las empresas y cómo el factor humano es la clave para entender el mundo de la empresa.
La expectación que ha levantado el fichaje de Mourinho por el Real Madrid ha sobrepasado las fronteras españolas y está ahora mismo instalada en las redacciones de los diarios de todo el mundo y no solo de los deportivos, también de los económicos.
Mourinho es un personaje peculiar, por decirlo en plan suave es un personaje que tiene un ego como el Campo de fútbol del Bernabeu. Ahora bien los resultados, especialmente en el ultimo año le han acompañado, aunque no siempre ha sido así. recordemos que salió del Chelsea casi por la puerta de atrás, sin poder conquistar ningún título europeo, aunque en honor a la verdad hay que reconocer que hizo del Chelsea un equipo más que competitivo.
Los aficionados del Inter y casi todo el mundo se preguntaba como no estaba Mourinho con su equipo celebrando el titulo de campeón de Europa. Mourinho le dio plantón a equipo y a cientos de miles de aficionados, sin pestañear. Estaba negociando su nuevo contrato con el Real Madrid.
A ningún directivo en su sano juicio se le ocurriría hacer algo semejante y además eso no está nada bien. Una norma elemental para ir por la vida es la de tener un poco de elegancia y de cortesía. Al parecer Mourinho se rige por otras reglas.
Nadie puede saber lo que pasará con este señor en el Real Madrid, aunque se pueden hacer alguna predicciones al respecto, yo al menos me atrevo a formularlas.
La primera es muy sencilla de hacer y entronca con la historia del Real Madrid y en general de los grandes clubes. A Mourinho se le juzgará por los resultados que obtenga y además sin margen de maniobra para el error, por lo que si por alguna razón se producen varias derrotas seguidas o alguna ante un rival sensible, los días de Mourinho en el Madrid estarán contados.
El estilo de liderazgo de Mourinho puede se se adapte bien a los el Madrid requiere. En un equipo con muchas figura hace falta un liderazgo fuerte, que sea referencia de la plantilla y de la afición. Hay en el Madrid demasiados factores que pueden influir en el rendimiento del equipo y por lo tanto un liderazgo claro, contundente puede ser una buena medicina para los males del Madrid. Pero Mourinho necesita ganarse a los jugadores y para ganárselos no basta con el respeto o el temor que les pueda infundir. No se gana a los jugadores con broncas públicas ante todos cuando alguno comete algún fallo. Mourinho debería trabajar individualmente con cada uno de ellos y establecer una relación de confianza, incompatible con el hecho de “poner en la picota” a un jugador ante la vista de todos.
A Mourinho se le supone un aspecto esencial para un equipo, que es la capacidad de crear equipo, de insuflar en los miembros el espíritu de pertenencia. Esto es un aspecto esencial para crear un equipo que como el Real Madrid aspira a ganar más de un título. Pero ese espíritu ganador, que es el sello de los equipos de Mourinho no será sostenible si no se gana el corazón de sus jugadores, si no utiliza otros elementos de motivación tales como el reconocimiento de los mismos. El temor tiene un corto recorrido, mientras que la confianza, la alegria de ser miembro de un equipo y contribuir al éxito colectivo, la satisfacción por el deber cumplido son elementos no solo de mayor potencia a la hora de movilizar a los humanos, sino son más sostenibles en el tiempo.
¿Sera Mourinho capaz de entender algo tan sencillo? o ¡se lo impedirá su ego y por qué no el azar?. La solución en breve.
Relacionados:







Miguel apunta: agosto 31st, 2010 at 11:16
Particularmente creo que sí es sostenible su estilo de liderazgo por dos motivos muy claros:
Uno, los éxitos cosechados allá por donde ha pasado.
Dos, porque sí ha “hecho equipo” y ha sabido manejar las claves emocionales de los jugadores. Creo que hay suficiente información, al menos en medios de comunicación, sobre este aspecto: tanto declaraciones de jugadores pasados como de los actuales (“habla el mismo lenguaje del futbolista”, “te dice las cosas claras”, etc.), alguna entrevista reciente al mismo Mourinho sobre su forma de actuar (dos caras: una más agresiva de cara al exterior, absorbiendo presión para quitársela a sus jugadores, y otra más “humana” de cara al interior), o las propias imágenes de él mismo cuando el Inter ganó la Champions llorando y recibiendo abrazos de sus jugadores, o la despedida en un aparcamiento de uno de sus jugadores emblemáticos abrazados y llorando los dos a moco tendido. Esto no es incompatible con ser exigente, pero desde luego, no parece tener ese perfil de sargento de hierro que tiene, por ejemplo Ivanovic en baloncesto, que quema y quema jugadores que no le aguantan.
Otra cosa muy distinta es que a los medios de comunicación les interese explotar esa faceta “malvada” o “chulesca”, que no siempre se corresponde con los análisis que hacen, pero hay que rellenar páginas escritas y minutos en TV como sea…
santiago apunta: septiembre 23rd, 2010 at 18:26
Me suena todo esto a que no tenéis mucha información sobre qué pasa realmente en ese vestuario con “Mou”. Puede que sea como Miguel dice pero yo me inclino a pensar que si Mou tiene un ego tan grande no querrá aceptar aspectos de la realidad que se salgan de su visión preconcebida. suponiendo que tenga tal ego auguro un sonoro y próximo fracaso. Si suponemos en cambio que muestra una fachada entonces le irá mejor
Miguel apunta: septiembre 25th, 2010 at 8:36
Efectivamente, Santiago. En concreto yo, no sé qué pasa en el vestuario con Mou ni le conozco a fondo. Por eso me he limitado a basarme en la información disponible para todo el mundo: éxitos obtenidos (datos objetivos), prensa (declaraciones de jugadores y ex-jugadores, entrevista a Mou en el dominical de El País…)y televisión (imágenes que pusieron y ponen hasta la saciedad, sobre todo a partir del interés del Madrid en ficharle).
¿Es un análisis superficial? Evidentemente. Como todos los que se hacen sin trabajar a fondo los casos ni tener acceso a áreas privadas de las personas y los grupos.
En todo caso, el ego de una persona no es responsable, por sí solo, de los éxitos o fracasos de una persona.