Rebeca R. Escudeiro de Leader Coaching Institute SL (Asturias)

La teoría de sistemas, más conocida por “sistémica” nos cuenta que una persona individual, la que ve el coach, forma parte de un sistema en el que se encuentra inmerso, por lo que cuando llegan a nosotros, coaches, los coachees vienen con su sistema “invisible” a sus espaldas.
Bien, como decía, la “sistémica” nos enseña que existe el feed-back positivo y el negativo. El positivo mantiene el equilibrio del sistema y no produce cambios, y el negativo es el que proporciona información que absorbe el sistema y se re-equilibra a partir de esa nueva información.
Ejemplo, si mi jefe dice a mi equipo que lo hemos hecho muy bien (feed-back positivo), seguimos haciéndolo todo igual, por lo que la información que absorbe el sistema no implica un cambio, sino que mantiene el equilibrio preexistente. Sin embargo, si dice que mi equipo lo ha hecho muy mal, ese feed-back negativo, implica que yo revise las acciones ejecutadas y que sustituya las no productivas por otras nuevas más eficaces, etc.
Bien, pues no siempre es así, esto sólo ocurre así cuando el “sistema” (entendido éste como el conjunto de interacciones en las que se encuentra inmerso el coachee) es sano, no patológico. Pero antes de seguir profundizando en este argumento, es oportuno comentar una herramienta de coaching que se llama “Herramienta 1234” y consiste en lo siguiente:
Se usa en el “descubrimiento” de información “perdida”, en aclaración de ambigüedades, en la identificación correcta de presupuestos, en la resolución de conflictos y en la aclaración de incoherencias en el discurso del coachee. Teóricamente, se basa en que el cliente transmite su descontento apoyado por una visión sesgada de la realidad, ésto es, que no se corresponde a lo que realmente sucedió, sino que se corresponde con la forma en que, desde su punto de vista, las cosas deberían haber sucedido. Ayuda al coach a promover y validar la recogida de información. MÉTODO:
1. El cliente relata una experiencia con la que se siente descontento
2. Se invita al cliente a pensar en la experiencia relatada y revivirla, comentando:
 Necesita más o mejor información? (para provocar más reflexión)
 Qué información pretende? (para detectar el verdadero propósito del cliente)
 Cómo va a usar esa información? (para evaluar la relación entre experiencia, comunicación verbal y no verbal)
 Qué beneficios pretende obtener al ver esa información? (para evaluar consecuencias futuras de poseer esa información)
Hay veces que el coachee sólo percibe, ve o procesa los hechos que confirman su teoría, vulgarmente dicho “ve lo que quiere ver”, o sólo ve su punto de vista, o sólo considera lo que

hicieron los otros, etc, prescindiendo del procesamiento de hechos que, aunque evidentes, implicaría el cambio de “teoría” del coachee. En este caso, la herramienta 1234 es muy útil en cuanto que con el feed-back negativo sutilmente introducido por el coach a través de las preguntas poderosas de la herramienta y las respuestas del coachee, hace que éste y su sistema, por tanto, absorba esa información y se produzca un cambio en las conductas y, consecuentemente, en el sistema y el coachee, por tanto, consiga su objetivo.
Pero hay veces que ante la evidencia de hechos más explícita, neutra y objetiva el coachee no lo “ve”, no lo procesa, se justifica, descalifica, hace responsables a terceros, da la vuelta a las situaciones, realiza atribuciones causales arbitrarias, etc. ¡Ojo!, podemos estar ante un “sistema patológico”.
Es decir, cuando un “sistema” no absorbe la realimentación negativa para modificarse y conseguir un cambio, cuando ante esa realimentación se vuelve más rígido (es decir el coachee hace lo que acabamos de comentar, justifica, distorsiona, etc , adopta frases o comportamientos rígidos que le permitan no tener que considerar los hechos que descalifican su “teoría”), podríamos estar ante un sistema patológico, es decir ante un sistema que necesite “no procesar” los hechos para seguir manteniendo el equilibrio, aunque sea patológico.
Esos indicadores deben hacer reflexionar a los coaches y plantearse si no se hallarán ante un límite entre psicología y coaching, ante una psicopatología. Los sistemas patológicos no pueden cambiar porque pondrían en evidencia los verdaderos problemas subyacentes a él y los clientes no tienen la fuerza, la voluntad, el deseo, la energía, la capacidad para asumir su responsabilidad en la situación, la consciencia, etc, etc para enfrentarse a ellos. Esa es una explicación posible para cuando nos encontremos ante una incapacidad total para introducir un cambio (no quiere decir que sea la única).
Por tanto, cuando la herramienta 1234, haya sido bien aplicada, es decir que proceda su uso y se haya hecho bien, y en su aplicación nos encontremos con una resistencia feroz ante la evidencia, entendida la “resistencia feroz” en los términos que más arriba se ha explicado, debemos plantearnos la posibilidad de estar ante un sistema de interacciones patológico que está encubriendo otros problemas.

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