Coaching educativo
Fernando Chornet. Coach Ejecutivo. AECOP Levante
El coaching puede favorecer en el alumno un cambio de actitud que le lleve a ser proactivo en la consecución de sus objetivos, a tomar consciencia de sus hábitos personales en general y de estudio en particular, a darse cuenta de cómo gestiona su tiempo, cuáles son las debilidades que le dificultan alcanzar sus metas, y cómo puede trabajar esas debilidades para convertirlas en fortalezas, haciéndose asimismo consciente de las pautas de comunicación que utiliza, como asertividad y escucha activa entre otras, tanto consigo mismo como con los demás.
De acuerdo con el Dr. Lárez, del instituto pedagógico de Caracas, el profesor que actúe como coach, deberá hacerlo acompañando al estudiante en el desarrollo de un proceso que le permita tomar conciencia progresivamente de sus capacidades investigadoras y potencial creativo; tomar decisiones acertadas y con responsabilidad para el logro de sus metas; buscar constantemente su desarrollo personal y profesional; fortalecer sus habilidades sociales y de automotivación; materializar su pensamiento en acciones concretas que contribuyan al éxito, a la autonomía personal del estudiante; y a la adaptación del mismo al medio físico y social en el que le corresponde desenvolverse.
En su papel, el profesor coach, debe tratar de hacer preguntas oportunas, para que el alumno busque sus propias respuestas, en la confianza de que el alumno tendrá las respuestas o la capacidad para encontrarlas. Es un papel que inspira, sugiere y orienta, pero con la humildad suficiente para hacerse a un lado y dejar el protagonismo al alumno. El rol del maestro por lo tanto, podría asemejarse al papel del coach, cuando se sienta con su cliente, para explorar sus objetivos y poner en marcha los planes de acción para conseguirlos. El objetivo del sistema educativo, según afirma Antolín Velasco, profesor de la Universidad Antonio de Nebrija y presidente de AECOP Madrid, no debe ser tanto aportar un vademécum de conocimientos, sino más bien conseguir, en este mundo que cambia tan deprisa, que el alumno aprenda a orientarse sin perderse y reconocerse como persona, para conseguir sacar todo lo mejor de sí mismo.
Relacionados:







http://aecop.net/2012/01/coaching-educativo-2/ | MundoCoachingMagazine apunta: enero 11th, 2012 at 22:29
[...] Continúa leyendo [...]
Percy Luján apunta: enero 13th, 2012 at 16:08
Coincido plenamente con lo expresado en el artículo. Soy coach certificado por la ICC y estoy desarrollando un proyecto destinado a complementar las competencias cognitivas de los alumnos de nivel secundario y universitario con competencias socio emocionales, iniciando por el autoconocimiento.
El mundo cambia tan de prisa que hay que preparar a los jóvenes a desarrollarse en una realidad que ahora no conocemos y que es complicado poder visualizarla en su totalidad. Solo queda prepararlos para que su interacción con este mundo sea la mejor posible. Pienso que debemos evitar que el joven tome consciencia de su realidad en el momento que tenga que formar parte de un ambiente laboral muy competitivo e impredecible.