Los sueños son la fuerza de nuestro camino, sin sueños no hay rumbo, sin rumbo no hay destino.


A partir de este artículo, cualquier persona del entorno empresarial, podrá viajar hacia ese punto interior desde donde ver como llegó hasta el momento actual y reflexionar hacia donde continuar.

El coaching ejecutivo es una poderosa herramienta que nos ayuda a detenernos y ser conscientes del punto en el que estamos y planificar el punto al que deseamos llegar. Este es el mismo camino que seguimos con los sueños, pues gracias a ellos, un día empezamos a forjar cual es nuestro destino anhelado. Con el coaching trazamos la ruta y planificamos las acciones que poco a poco iremos ejecutando. Este proceso acompañado de un coach, le ayudará a analizar con claridad el amplio abanico de posibilidades que tiene ante usted.

¿Cómo ha sido su proyección hasta hoy y cuáles los hitos alcanzados?¿Cómo quiere dar los pasos siguientes?.

Los sueños pueden quedarse en meros sueños, o puede decidir construir el suyo propio, tan solo requiere de una gran dosis de entusiasmo y otra de realidad, pues ambas de la mano nos guiarán hasta el resultado.

En el mundo de la empresa a veces parece que soñar está prohibido, sin embargo, los grandes avances salieron de ingeniosas ideas, de ideas que un día parecieron locas. Sin embargo, sus creadores, basándose ciegamente en la confianza que tenían en ellas, lucharon por materializar esas ideas locas.

Arriesgue y atrévase a confesar cuál es su sueño, qué idea loca es la que usted tuvo en su día y que quedó en el tintero. Los grandes hombres de empresa a lo largo de la historia, no se han quedado observando el transcurrir de la vida, sino que han ido apostando por ese deseo que les empezó a invadir y arriesgando todo cuanto tuvieron, trabajaron con ahínco y vigor hacia su sueño.

Cuántas veces hemos soñado despiertos, horas y horas inmersos en un mundo interior donde creamos sin cesar imágenes, vivencias, sensaciones, sabores y olores, un lugar por el que deambulamos y donde nos sentimos flotar. Cuántas veces hemos vuelto a nuestro sueño, aquel al que una y otra vez regresamos con la ilusión de que un día todo ello se convirtiera en realidad, aunque en ocasiones la confianza nos fallara y el sueño en sueño se quedara. Cuántas veces la falta de confianza se ha interpuesto y hemos visto cómo se nos escapaba nuestro sueño.

Sin embargo, ¿alguna vez nos hemos vuelto a plantear que ese sueño nos pertenece, nos mueve, nos ilusiona….en definitiva nos apasiona y que en nuestras manos está coger las riendas e ir a por él?

La tendencia del ser humano, basado en sus propias creencias limitantes, es pensar que el tren pasa una sola vez. Sin embargo, cambiar este pensamiento es cuestión de tomar la decisión y cambiar la realidad, su realidad, aquella en la que se encuentra inmerso. A fin de cuentas, la realidad es algo que creamos nosotros mismos, desde nuestra mente, desde nuestra predisposición y apertura a producir cambios, todos los cambios que deseemos. La realidad es propiedad de cada uno, pues no existe una realidad universal, sino que cada uno percibimos y creamos la nuestra propia.

Puede parecer ingenuo pensar que usted es capaz de cambiar su propia realidad, y es en este preciso momento cuando empieza a crear la percepción que le limita. Sería mucho más inspirador si de primeras pensara que con tiempo, esfuerzo y convicción, sus sueños pueden convertirse en realidad. El abanico de posibilidades queda ampliado desde el mismo momento en que creemos en nuestra capacidad para hacer todo cuanto deseemos
Son muchas las personas que se dejan llevar por la corriente general, renunciando a aquellas ilusiones que un día fueron su motor. Que la propia persona tome conciencia de ello requiere de todo un proceso.

Para ello es necesario un entrenamiento desde la conciencia para ser capaces de ver y resolver qué fue aquello que le desvió de su propia ilusión. Aquí es donde entra el sentido del coaching ejecutivo y el acompañamiento en todo el proceso por un coach profesional, que tenga la habilidad de, a través de las preguntas y la observación, nos ayude a ver ese amplio abanico sin la miopía a la que estamos acostumbrados.

¿Y acaso son tan importantes los sueños?

¿Usted qué cree? Si por un momento se deja sentir e intenta recordar alguna de las cosas en las que un día soñó y no haya alcanzado, ¿Cómo se siente?

Las ilusiones, los sueños son los motores de la vida. Acercarnos en el transcurso del tiempo a las cosas que en algún momento hemos deseado es coger impulso, seguir motivados para continuar en el camino que un día decidimos escoger.

Y de no ser el camino que queríamos, siempre podremos decidir cambiarlo para coger las riendas de nuestros deseos y convertirlos en realidad.

La satisfacción de nuestra vida depende de la consecución de nuestros sueños y para ello, nuestro poder personal es fundamental para encontrar el sentido de aquello que decidamos ser y hacer. ¿A qué esperar?

 

Autora: Vigela Lloret Ferrer

CS117 – Coach Profesional Senior Certificado