Me gustaría conocer si algunos de los líderes, directivos y profesionales que lean esto, conocen algún equipo o empresa en las que podrían identificar alguna de estas frases:


•    “Llevamos 4 horas de reunión y no hemos acordado nada”.
•    “Hay especialistas en echar la culpa a los demás.”
•    “Los empleados tenemos que estar orientados al cliente y a sus necesidades.”
•    “Lo mejor es separar la vida profesional y la personal. En la empresa  no seas como realmente eres porque sales perjudicado.”
•    “Para que voy a hablar en las reuniones. Mejor no decir lo que piensas.”
•    “Primero acordamos una cosa y luego se hace otra.”
•    “No consigo que cada uno asuma sus responsabilidades en el proyecto”.
•    “Los objetivos de ventas están impuestos y no sé como motivar al equipo comercial.”

Estos son ejemplos reales de situaciones que se dan en coaching de equipos. Y me pregunto, ¿dentro de dos años queremos seguir oyendo estas frases en nuestros equipos?

En coaching de equipos entendemos un equipo como aquél en el que todos sus miembros son responsables y se comprometen a conseguir lo que quieren. Entre ellos hay respeto y son auténticos en sus comportamientos. Son sinceros,  no se dañan y crecen juntos. ¿De verdad existen estos equipos? Los coaches de equipos trabajamos en acompañar a los equipos a que se inspiren y, desarrollen su mejor modelo para conseguir resultados superiores a lo esperado.

Pertenecer a un equipo es libre. Nadie puede obligar a una persona a que sienta la ilusión de comprometerse con un equipo. Es una decisión personal y responsable. Desde que se acepta, reconoces en ti y en tus compañeros, que eres parte esencial para conseguir los mejores resultados de ese equipo. Todos trabajáis para el sistema y formáis parte del resultado conjunto.

No todos los equipos que me he encontrado tienen claros sus objetivos y como conseguirlos. Incluso esos objetivos, aunque estén claros, hay veces que han sido impuestos. Cada equipo es capaz de identificar sus retos y sus objetivos. Igualmente encontrará sus soluciones para conseguirlos y marcará su plan de acción. Los coaches de equipos trabajamos en facilitar el alineamiento de los objetivos del equipo con el de todos sus miembros y con los de la empresa.

Durante el desarrollo de este plan de acción ocurrirán distintos resultados. Algunos de ellos les acercarán a su objetivo, otros puede que les aleje. Cada acción que desarrolle el equipo es una oportunidad para conocerse mejor y crecer conjuntamente. Por eso es importante que el equipo tome consciencia de cómo se relaciona con el error. Desde el coaching, entendemos el error, como una oportunidad de obtener  información y aprendizaje para el equipo. Entendemos que equivocarse no es lo mismo que fracasar y que revelar lo que no se está haciendo bien, es tan importante como mostrar lo que se está haciendo bien.

Esta nueva toma de consciencia frente al error es un punto estratégico para la madurez y desarrollo del equipo. Las organizaciones que están identificando el error como oportunidad de mejora, están viendo unos resultados muy positivos,  tanto a nivel económico como de clima laboral en la organización.

Otro aspecto que trabajamos en coaching de equipos es el papel de la confianza. Confiar en las posibilidades del equipo y en todos sus miembros es imprescindible para conseguir objetivos retadores. Sin esa confianza, los avances del equipo son avances incompletos, y marcarán la diferencia entre los equipos altamente eficientes y los mediocres.

Como coaches de equipos buscamos la complementariedad de todos los miembros de un equipo. ¿Qué tipo de equipo quieres liderar? ¿Qué características tiene el equipo al que quieres pertenecer? ¿Qué peticiones haces a tu equipo? ¿Que estás dispuesto a ofrecerle? Cada persona tenemos algo distinto que podemos ofrecer al sistema. Algo en lo que somos buenos y por lo que podemos ser muy apreciados. En la complementariedad de todos los miembros, los equipos encuentran su riqueza.

Los procesos de coaching de equipos, además de conseguir equipos unidos en la búsqueda del éxito, permiten también el desarrollo de las personas. Ha llegado el momento de que para crecer como profesional en un equipo, es necesario crecer como persona. Cuando existen espacios de libertad en los equipos, fluye el talento y los resultados superan cualquier expectativa.

 

Autor: José María Heredia Yzquierdo
CS54 – Coach Profesional Senior Certificado