Ya no funciona. Ya sabemos racional y emocionalmente que “echar” horas y horas en nuestro puesto de trabajo no funciona. Nos habla nuestro cuerpo y se resiente, nuestra mente se estresa y bloquea,  nuestro entorno se separa. Los hábitos tienen que cambiar.

El trabajo es una de las ocho áreas fundamentales de nuestra vida: Salud, Amigos, Familia, Trabajo, Ocio, Economia, Intelecto, Espíritu.

Una de las claves de la inteligencia emocional es la observación. Observar nos pone en contacto con el presente, el aquí y el ahora. Observar desarrolla nuestra conciencia. Si observas tu forma de trabajar, te darás cuenta de que necesitas incorporar nuevos hábitos para que tu trabajo sea productivo, eficiente y provoque en ti una sensación de fluir y de bienestar. El trabajo es una herramienta para nuestra vida. Nos permite desarrollar varias de las áreas que hemos citado anteriormente: la intelectual, la económica, la espiritual. Como afecta transversalmente a varias, necesita ser una actividad sana. De otra forma interfiere negativamente en las demás.

Hemos leído una serie de recomendaciones de Tony Schwartz – fue columnista de The New York Post y ahora es el presidente y CEO deThe Energy Project- para mejorar de forma emocionalmente inteligente nuestros hábitos en el trabajo.

En este artículo hablaremos de las que afectan a las emociones. Si queréis más información, os recomendamos su libro “The Way We’reWorking Isn’t Working”  que podréis encontrar enAmazon

1.       ¡Alto! ¡Párate! : Toma conciencia de lo que estás sintiendo físicamente cuando tus emociones se vuelven negativos. El corazón latiendo rápido, la sensación de opresión en el pecho, una nube en la mente o mariposas en el estómago. Observa si estas frustrado, molesto o ansioso y detiene tus “tengo que”. ¡No lo hagas!. Toma una respiración profunda. Siente tus pies en el suelo. Esto disminuirá la excitación fisiológica y se vuelve a un estado de relajación. Ahora estás consciente. Ahora puedes decidir qué hacer. Ahora eliges.

2.       Controla tu ira: 

Presta mucha atención a cuánto tiempo temantienes enfadado porque esta emoción es venenoso para el cuerpo. La sensación fisiológica de la ira se mueve a través de ti en menos de un minuto. Después de esto, es tu elección si deseas permanecer así.

3.       Practica el optimismo realista : No podemos cambiar lo que nos pasa, pero podemos tomar una decisión sobre cómo responder. Desafía a la historia que te estás contando a ti mismo cuando sucede algo que te hace sentir mal. ¿Hay una historia más optimista y sin que tengas que negar los hechos?

4.       Desarrolla un ritual de transición.  Encuentra una actividad que te permita hacer una transición del trabajo a casa. Tómate unos minutos para parar en un parque, escuchar música, o hacer una llamada en tu hogar para conectar con alguien que amas. De esta forma, cuando llegues a casa, ya no estarás en el trabajo.

5.       Muestra más aprecio. Somos mucho más rápido en darnos cuenta lo que está mal que en celebrar lo que está bien con los demás. Solo cuesta cinco comentarios positivos comentar una situación, para contrarrestar el impacto negativo que pueda tener. Escribe una nota de agradecimiento una vez a la semana a alguien en tu vida y envíaselo. Pequeños gestos recorren un largo camino. 

6.       Practica la crítica constructiva Cuando sientas la necesidad de criticar “constructivamente”, no asumas que tienes razón. Se curios@ y abiert@ en lugar de hacer declaraciones y llegar a conclusiones. 

7. Concéntrese en lo positivo. Concentrarse en un resultado positivo conduce a una mayor persistencia, flexibilidad, creatividad, motivación y satisfacción. En resumen, esperar el éxito nos hace más propensos a tener éxito.

8. Se empátic@Póngase en los zapatos de otra persona. Pónte en los zapatos de la otra persona y trata de imaginar lo que él o ella está sintiendo. La empatía te permite valorar a los demás, te reconecta con ellos y te hace sentir mejor.

9. Escribe un diario emocional Comienza un diario para construir tu conocimiento acerca de cómo te sientes en diferentes momentos del día. Elije una o dos horas específicas para estar contigo. Observar nuestras emociones nos permite ser más intencionales sobre nuestros comportamientos y más eficaces con los demás.

 

Autora: Olga Cañizares Gil

CP39 – Coach Profesional Ejecutivo Certificado