Alicia en el país de las percepciones

Por aecop, 18 Octubre 2007

AliciaPor Helena Lopez.Casares Pertusa

Alicia estaba sentada en la rama de un árbol jugueteando con su mascota, un simpático gatito blanco. Debajo de la rama, su hermana mayor leía en voz alta cómo Cristóbal Colón había abierto los ojos de Europa a la realidad de un nuevo continente.

La voz de la hermana sonaba monótona, autoritaria y aburrida, lo que alejaba a Alicia de la lección de historia, hasta tal punto que ya no prestaba atención y estaba centrada en los juegos con su gato. A la primera risa, la reprimenda no se hizo esperar.

-….la Niña, la Pinta y la Santamaría, y después de una navegación de más de dos meses por mares desconocidos, en la gloriosa mañana del 12 de octubre, descubrió en nuevo mundo, Cristóbal colón. Ese acontecimiento conmovió profundamente a Europa, dando a Colón la gloria……. ¡Alicia! Leer más…

Acta de la Asamblea General de AECOP de junio de 2007

Por aecop, 7 Julio 2007

En Madrid, y en el domicilio social, siendo las 19 horas del día 12 de junio de 2007 se reúne la Asamblea General Anual, convocada estatutariamente. Esta reunión se celebra en segunda convocatoria.

Abierta la sesión se comprueba el número de asistentes, presentes y representados. Hecho el recuento se constata que están presentes o representados 68 socios. La segunda convocatoria es válida cualquiera que sea el número de asistentes.

En cuanto al informe de gestión, el presidente hoy saliente, Carlos Herreros dice unas breves palabras de despedida y Manuel Seijo informa ampliamente de las principales actividades realizadas por la Asociación en 2005 y 2006. Leer más…

Un lugar humano para trabajar

Por aecop, 23 Mayo 2007

Por Helena Lopez-Casares Pertusa
El concepto tradicional de empresa evoluciona hacia un modelo de desarrollo sostenible en todos los aspectos. El humano es uno de ellos.

La mayoría de los estilos de dirección, hasta ahora conocidos, han estado marcados por la cultura de lo irrelevante, del vacío, de la presión, que, en definitiva, crea soledad y aislamiento, una situación que se contrapone con el carácter social que distingue a las personas.

Aristóteles definía al ser humano como un animal racional y social, estableciendo que la esencia de la naturaleza humana está en su racionalidad y en su sociabilidad.

Entonces, ¿qué pasa en las empresas? ¿Por qué actuamos como si no necesitáramos a los demás? ¿Ahí el hombre deja de ser hombre? Vivir en sociedad no es “estar junto a”, sino “interactuar con”, pero en un entorno sano, con todo lo que implica: respeto, confianza, comunicación e integridad. Leer más…

¿Por qué le llaman noticia cuando no tiene interés?

Por aecop, 15 Diciembre 2006

Uno de los males de la empresa es que todos tendemos a creernos que somos los mejores. En la relación con los medios de comunicación esta creencia no funciona, sencillamente porque eso no es noticia.

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Hacia un mundo más justo

Por aecop, 16 Noviembre 2006

La responsabilidad de una empresa emerge con más fuerza que nunca tras un periodo en el que se han cargado las tintas hacia la consecución de beneficios económicos. Cambiemos nuestras coordenadas y situémonos en el nuevo plano geográfico. Es fácil llegar.

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Cuando un concepto aparece en el mundo de la gestión empresarial, todo el mundo habla de él. El término inunda portadas, conferencias, conversaciones, entrevistas y queda muy bien en comidas de negocios. Esto es lo que está sucediendo con la Responsabilidad Social Corporativa.
Pero el tema es serio, es importante, es necesario, es urgente y nada frívolo. ¿Realmente sabemos de lo que estamos hablando cuando nos referimos a la Responsabilidad Social Corporativa?
El replanteamiento del papel de la empresa
Las desviaciones, los abusos y las injusticias a las que asistimos como sujetos de la sociedad actual están pidiendo un cambio de coordenadas a las empresas. Así, la nueva empresa no debe perder su perspectiva y tener presente en todo momento que es una comunidad de desarrollo de las personas que la constituyen y núcleo de evolución de la sociedad, como parte integrante de ella que es.
La empresa es un órgano de la sociedad cuyo principal objetivo es la generación de beneficio. Esto es indudable. Pero, quizá, en esta definición haya una desorientación conceptual y es la generada por la costumbre de ligar siempre “beneficio” a la palabra “económico”.
Si lo despojamos de su apellido podemos establecer que el beneficio puede ser de diferentes tipos: social, medioambiental, cultural, infantil….
Actualmente se pide a la empresa la generación de valor no sólo para el accionista, comúnmente denominado con el término anglosajón shareholder, sino para el resto de agentes o públicos con los que se relaciona.
Así, el accionista es parte de un amplio grupo denominado stakeholder, en el que tienen cabida los empleados, la comunidad local, los organismos públicos, los proveedores, los socios, los medios de comunicación y el resto de la sociedad. Por tanto, el accionista no puede ser considerado ya el único ni el exclusivo público para el que hay que trabajar.
Y es que el concepto moderno de empresa no sólo no debe cerrar los ojos a la ética, sino que debe incluirla en su gestión. ¿Cómo? Mediante la transparencia en su informaciones tanto internas como externas, la coherencia de sus decisiones con el concepto de justicia, la no agresión al entorno, la colaboración en el desarrollo de la comunidad y actuando acorde a los principios de honestidad y responsabilidad.
Lamentablemente, existen empresas incoherentes que difunden sus acciones de ayuda a causas relacionadas con los derechos humanos mientras llevan a cabo prácticas más que reprobables con sus empleados.
Nueva empresa
Fuente de desarrollo de personas

Núcleo de evolución de la sociedad

Generadora de beneficio (no sólo económico) y valor

Capaz de satisfacer intereses de todos los stakeholders

Impulsada por una gestión ética
La dimensión interna
La Responsabilidad Social Corporativa es un todo, pero a la hora de manejar el concepto admitimos que abarca un campo de actuación externo y otro interno. Vamos a fijarnos en este último.
Reinhard Mohn, el empresario alemán fundador de Círculo de Lectores, una exitosa fórmula reconocida en todo el mundo, analiza la cultura empresarial en un interesante libro titulado La responsabilidad social del empresario. En él afirma que la cultura debe comprender las siguientes exigencias:

  • Igualdad de oportunidades para todas y cada unas de las personas que conforman un proyecto empresarial.• Orientación hacia el rendimiento, fomentando la formación continua.• Participación de los colaboradores en la gestión empresarial y en los beneficios (sistemas de retribución por objetivos).
    • Garantía del puesto del trabajo y evitar despidos, en la medida de los posible.
    • Delegación de la responsabilidad para mejorar la competitividad y garantizar la pureza de la dirección.
    • Puesta en marcha de estrategias para garantizar la capacidad de dirigir, formar a los directivos y ayudarles a aceptar los cambios.
    • Prestaciones sociales de la empresa, que siendo voluntarias mejoran el clima laboral. En este sentido la empresa se debe ver como parte de la sociedad civil y aquellas medidas que ayuden a que sus empleados lleven una vida mejor serán bienvenidas.
    • Mantener una línea constante de información entre todos los colaboradores, a través de publicaciones internas, informes de la dirección, reuniones,..
    • Interés en la mejora del clima laboral mediante encuestas, entrevistas y herramientas como los buzones de sugerencias o los programas de ideas de mejora.
    ¿Estamos dispuestos?
    Para que estas bases, que se refieren al ámbito interno de una compañía, se puedan poner en marcha necesitan, como primer paso, el compromiso de la alta dirección y una vocación de evolución interna para que esos nuevos valores puedan ser incorporados a la cultura corporativa. Sin ese apoyo del equipo gestor y de los máximos responsables de una organización cualquier plan fracasará por falta de implicación.
    Una cúpula directiva empapada e implicada en un proyecto es una catapulta de proyección hacia todos los rincones de la compañía.
    La pregunta es ¿realmente estamos por la labor de crear entorno laborales honestos y justos? Sí, voluntad hay, pero del dicho al hecho hay un trecho.
    ¿Por qué promocionar a una mujer si un hombre puede hacerlo igual de bien y no tiene las cargas familiares que se exigen al género femenino? ¿Por qué contratar más gente si están acostumbrados a trabajar más horas de las debidas? ¿Para qué implantar un programa de formación si las cosas siempre salen? ¿Por qué pedir opinión? ¿Delegar?
    Este rosario de situaciones es algo común y mientras nos preocupamos tanto de lo que sucede fuera, tenemos la casa “patas arriba”. ¿Es esto responsable?
    Ahora, en los albores de un cambio que se tiene que producir, reflexionemos y trabajemos por dar pequeños pasos, que por insignificantes que parezcan, serán zancadas de siete leguas.
    Helena López-Casares Pertusa
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