La semana pasada tuve la oportunidad de reunirme de nuevo con el Director de Recursos Humanos de una multinacional del sector tecnológico, con quien colaboro desde hace años en procesos de coaching ejecutivo.

Acepté la reunión a petición suya sin saber muy bien cuál sería el objeto del encuentro, aunque conociéndolo bien era seguro que no se trataba de una reunión de cortesía…, y no me equivocaba.

Después de intercambiar algunas preguntas y respuestas personales empezamos a conversar sobre management en general. Pasados unos minutos hizo mención de un Account Manager que se había incorporado a la organización hacía tan solo unos años y que era de los pocos Middel Managers de la firma que verdaderamente había cambiado su estilo de liderar, pasando de un enfoque más tradicional a otro mucho más parecido al estilo líder coach. Era conocido por sus pares que ponía más foco en las personas de su equipo que en las cifras de negocio bajo su responsabilidad y sorprendentemente esas cifras eran cada vez mejores. También que dedicaba más tiempo a acompañar, escuchar y estimular la responsabilidad de sus reportes que a empujarles o controlarles, por lo que cuando él desaparecía, a veces semanas enteras para atender reuniones en Europa, su área de gestión seguía funcionando como el perfecto mecanismo de un reloj.

Recientemente el comité de dirección lo ha identificado como ejecutivo de alto potencial y está propuesto para asumir una responsabilidad europea de alta dirección. Al Director de Recursos Humanos le parecía oportuno proporcionarle el acompañamiento de un coach ejecutivo con el objetivo primordial de prepararlo para asumir sus nuevas responsabilidades en pocos meses, así que me preguntó: “¿Qué me propones? ¿Cuál es el siguiente paso?”. Mi respuesta le despertó una tremenda curiosidad: “El siguiente paso es que se convierta en un Líder ENVIDIA”. Se sonrió y me dijo: “Pásamelo a limpio”.

ENVIDIA es una palabra que tiene siete letras, el mismo número de características del líder que provoca admiración en las organizaciones y le permiten responder a las necesidades que demanda el cambiante marco empresarial tras la transformación digital.

Empático: Porque es capaz de ponerse en el lugar del otro. Pero no hablamos de la empatía en el sentido tradicional del término, que tan solo repara en las razones. El líder que causa admiración también sabe percibir las emociones desde las que actúan sus seguidores, pero no se deja invadir ni se ahoga en ellas.

Navega: como lo hace un GPS. El líder referente no se da por vencido cuando aparecen dificultades o se encuentra algo que no cumple sus expectativas. Sencillamente re-calcula, como si fuera un navegador de coche, y busca otros caminos para alcanzar su objetivo.

Visiona: Lo que no significa que se considere un visionario, sino que impulsado por una actitud consciente gestiona todo lo que hace pensando en la gran foto y el impacto a futuro, en lugar de dejarse atrapar por la inmediatez y el corto plazo. Un líder con visión domina el escenario, hace conexiones y ve vínculos entre los diferentes elementos en juego.

Inspira: la inspiración no suele tener que ver con el trabajo duro, que puede suponer un elemento de admiración pero no necesariamente de inspiración. Nos inspiran las personas que han sabido hacer de su profesión su pasión, que en su día a día no sienten que están trabajando sino disfrutando, entreteniéndose, que son capaces de equilibrar todos sus intereses en la vida y también de tomarse una tarde entre semana libre para salir al cine o a cenar con su pareja o sus amigos.

Desarrolla: son capaces de funcionar en su día a día con una actitud de jardinero, es decir: en su vida personal y profesional dedican tiempo a desarrollar a las personas que tienen a su alrededor, a regarlas. No se conforman con hacer las cosas bien, sino que además generan un espacio donde la gente crece a su alrededor.

Adapta: Es su capacidad de mudar de color y hasta de piel, si resulta preciso, sin renunciar a sus valores. No se trata de actuar desde el cinismo –esto no sería nada congruente–, sino desde la aceptación de que los entornos, los procesos y las personas cambian y como líderes lo aceptan y abordan como un nuevo desafío.

La respuesta del Director de Recursos Humanos fue muy escueta: “¿Cuándo quieres empezar?”.

Jorge Salinas
Coach Ejecutivo Senior certificado por Aecop
Presidente de Atesora
Socio fundador de Líder-haz-GO!


coaching

Escrito por Josepe Garcia
Creador del programa Vivir del Coaching

¿Estás pensando en emprender tu negocio de coaching pero no sabes por donde empezar?

¿Ya llevas un tiempo con tu negocio de coaching pero sin obtener grandes resultados?


Descubre los 10 ERRORES más frecuentes cuando montas tu negocio de coaching y CÓMO EVITARLOS.