¿Qué es la neurociencia?

La neurociencia es el estudio científico del sistema nervioso. Esta disciplina y su investigación abarcan diversos ámbitos entre los que se incluyen el cerebro, su anatomía, cómo trabaja. Analiza qué sucede cuando el cerebro no funciona correctamente, es decir, cuando surgen problemas neurológicos, psiquiátricos y de desarrollo neuronal. Es un vasto ámbito de actividad, por lo que es necesario tener una visión amplia del mismo a la hora de trasladar sus fundamentos al Coaching y centrarse en los aspectos más relevantes para nosotros. Actualmente, la neurociencia tiene naturaleza interdisciplinar y está enlazada con materias como las matemáticas, lingüística, ingeniería, informática, química, filosofía, física, psicología y medicina. Algunas de ellas son de menor interés para un coach.

¿Qué puede ofrecer la neurociencia a los coaches ejecutivos?

  • Conocimiento de lo que sucede cuando alguien está inmerso en un proceso de coaching.
  • Maneras de crear el mejor entorno posible para desarrollar un proceso de coaching.
  • A los coaches que utilizan modelos propios, información sobre como podrían funcionar o evitar el uso de conceptos desfasados.
  • Un conocimiento básico del cerebro por medio del cual evaluar todo el proceso.
  • La oportunidad de plantear cuestiones más relevantes y de mayor calidad y de analizar qué acciones serán más útiles para cada cliente.
  • Una focalización sobre los aspectos relevantes para lograr que suceda lo que deseamos. Por ejemplo, el cansancio mental conlleva una conducta de repetición de rutinas más que una conducta enfocada a la consecución de objetivos, lo cual proporciona información acerca de cómo, cuándo y qué conducta de consecución de objetivos debe llevarse a cabo.

¿Por qué se espera que un coach tenga conocimientos de neurociencia?

Somos cada vez más conscientes de los beneficios y de la lógica de entender cómo funciona el cerebro. La investigación que puede ayudar a los coaches a hacer mejor su trabajo data de hace décadas, pero muchos no la conocen. Sin embargo, otros la han estudiado y comprendido… y esto les proporciona una gran ventaja. Los coaches que poseen conocimientos de neurociencia pueden llegar a ser más efectivos.

¿Cómo puede un coach introducirse en el campo de la neurociencia?

¡Con cuidado! Actualmente existen, como sucede frecuentemente con todo aquello que es nuevo e interesante, muchos coaches que han leído un poco sobre la materia y se meten en un lío cuando lo llevan a la práctica. Yo soy totalmente partidaria de aprender y experimentar en entornos seguros, pero, personalmente, no me parece ético llevar a cabo demasiadas pruebas con los clientes sin saber a ciencia cierta de qué estamos hablando.

Así pues, en función de la manera en la que a cada uno le guste adquirir conocimientos, se pueden leer algunos libros fiables, asistir a cursos (¡queremos traer nuestra neurociencia para coaches a España!) y mantener actualizados tus conocimientos leyendo regularmente. Contamos con un grupo en LinkedIn llamado “NeuroscienceforCoaches Global”que publica artículos fiables cada dos semanas.

¿Cuáles son las limitaciones?

El uso de la tecnología en el “mundo real”. La práctica totalidad de los datos que manejamos proceden de personas que desarrollan tareas reales en entornos artificiales. Estas limitaciones están siendo superadas gracias a los avances tecnológicos, que se plasman en el uso cada vez más habitual de prendas y dispositivos inteligentes que recopilan datos en el mundo real. Todavía estamos desarrollando nuestro saber. Así que mientras que los conocimientos de la mayoría están desfasados unos 20 años, hay algunos aspectos que están todavía siendo analizados y resueltos. De vez en cuando surgen nuevas formas de pensar las cosas, como todo lo relacionado con las emociones, y por eso los coaches necesitan mantenerse al día.

¿Cuál es la relación entre psicología y neurociencia?

Hay una maravillosa relación entre psicología y neurociencia. Yo la concibo como un coche de carreras. Lo que vemos del coche es la psicología. Podemos percibir cómo reluce, verlo pasar a gran velocidad y trazar pronunciadas curvas. Los psicólogos puros observan las cosas desde fuera. Si pidiéramos a los mecánicos que abrieran el coche, veríamos el motor, que es la neurociencia. Ellos se preocupan de conocer qué produce las conductas que observamos. A menudo en nuestro equipo vemos que los hallazgos psicológicos y los neurocientíficos se alinean. Eso es exactamente lo que deberíamos esperar. Hay quienes afirman que el centro de atención se desplazará hacia la neurociencia en los próximos años.

 

Entrevista realizada por Winni Schindler

 

Ver el artículo en nuestra revista digital Aecop Magazine